domingo, 15 de abril de 2012

Vulva Mía, Te quiero Tanto... (artículo para hermanar con la Cándida)


Seguramente al 90% de las lectoras en algún momento de vuestra vida habréis notado ese picor molesto, ese ardor insoportable, esa pequeña inflamación, esas ganas de rascarte sin parar…sí, esa Candidiasis que aprovecha ese momento que estoy más bajilla para aparecer.
Las vulvovaginitis (infecciones de la vulva y la vagina) aparecen cuándo los microorganismos que normalmente habitan en la vagina tranquilamente sufren un desequilibrio a causa de  una alteración del PH de nuestra vagina. Estos microorganismos son la clamidia, la gardnerella, los protozoos tricomona  y los hongos.
La mayoría de las infecciones vaginales dan a conocer su presencia por la sensación de ardor o picor, acompañada a veces por un cambio o un aumento del flujo vaginal. Cualquier cosa que altere el equilibrio normal ácido-alcalino o bacteriano de la vagina puede causa la infección.
Hete aquí una recopilación de información sobre la cándida, que seguro es de gran utilidad y a veces difícil de encontrar.

Prevención: ¿Qué puedo hacer para que no aparezca?

·        Usar bragas/calzoncillos de algodón 100%.
·        Evitar ropa ceñida, no absorbente y sintética  en la zona vulvar.
·        Dejar momentos del día para que mi cuerpo (genitales) respire.
·        Secar bien la zona vulvar después de que se haya humedecido.
·        Al limpiarme, hacerlo de la uretra hacia el ano.
·        Evitar jabones/geles aromáticos…incluso los “íntimos”. No usar lubricantes con parebenes/geles/aromáticos.
·        No realizar excesivos lavados/duchas vaginales.
·        Utilizar compresas/tampones ecológicos. Utilizar  otras alternativas como la copa vaginal (mooncup), las compresas de tela o esponjas naturales.
·        Evitar papel higiénico perfumado y coloreado.
·        Después de tener relaciones sexuales con penetración vaginal hacer pis. Si se ha eyaculado en el interior de la vagina realizar una ducha vaginal con un producto que contenga yoduro potásico (baja el PH de la vagina elevado  por el PH 9 del líquido alcalino seminal). O hacerse una ducha vaginal con vinagre (una cucharada/1L.agua tibia)
·        Evitar anticoncepción hormonal.
·        Cuidado con determinados antibióticos. Si no hay más remedio que tomarlos reforzar con lactofilus® el sistema inmune.
·        Evitar bollerías refinadas. Evitar productos con alta lactosa (el azúcar de la leche).
·        Coñocerse bien a una misma.
·        Reforzar las cuidados especialmente los momentos pre-menstruales y post-menstrual (la inmunidad de la mucosa está baja)
·        Hablar con amor a mi cuerpo (incluidos mis genitales) si sé que es mi punto débil y las defensas me atacan por allí, hacer de esa zona  mi gran aliada.

Tratamiento:
Para la candidiasis vaginal se ha hablado mucho de aplicar yogur natural en la vagina, cómo ya no está claro que ni lo natural lo sea tanto existen óvulos de lactofilus® que podéis encontrar en las farmacias. También lo venden en polvos que podéis juntar con agua/yogur y es buen regulador de la flora. Si la cándida estuviera en la boca o ano se puede hacer una pasta con los polvos y aplicar. Lo podéis utilizar vía oral (mezclado con agua o yogur), vía vaginal (mediante óvulos o lavados vaginales con agua a la que añado los polvos), o tipo emplaste.
Existen también óvulos de ozono del granero integral.
Si se tiene pareja sexual masculina y se ha detectado tricomonas es necesario tratarse en paralelo (el hombre no presenta síntomas pero lo porta).
También para la candidiasis va muy bien el propóleo. Para la candidiasis vaginal irrigaciones con una jeringa de 20 c.c.( 1/3 de extracto de propóleo y 2/3 de suero fisiológico). Para la candidiasis oral enjuagues con esa misma mezcla, esa misma proporción. Para la candidiasis del pezón o en la vulva, toques con extracto de propóleo, directamente.
Desde el punto de vista de la homeopatía, para la candidiasis tanto oral como vaginal CANDIDA ALBICANS 9 CH 3 gránulos, 3 tomas al día.
Suprimir determinados alimentos: azúcares refinados e hidratos de carbono y derivados animales, leche, levaduras, alcohol, queso, miel y especias. Comer ajo si es ecológico mejor, (incluso se puede aplicar de forma tópica en el interior de la vagina, también bardana y milrosina). Evitar antibióticos
Si la cándida perdura quizá existe un problema de fondo que hay que tratar también desde el fondo, al fin y al cabo las cándidas son una defensa, un escudo que se pone la mujer que tiene que ver con nuestros miedos.
Para la verdadera curación de la vulvovaginitis habría que trabajar también con los aspectos emocionales que subyacen a que ésa parte de nuestro cuerpo esté gritando y esté dirigiendo nuestra atención a ella.
Si a todo ello sumamos que hemos nacido en una sociedad patriarcal dónde el sexo (genitales) con el que nacemos nos designa a la categoría (mujer) desfavorecida por este sistema binario, machista, cerrado, patriarcal e injusto tenemos que hacer un gran trabajo de sororidad (hermanamiento) con nuestras vulvas.
Aunque cueste, evita decirte lo que te molesta esa parte de tu cuerpo que se revela y que llama tu atención. Piensa que lo hace por algo, que te guía hacia la sanación.
Y por supuesto, cada mañana al levantarte recuérdate bien alto:
 “¡Vulva mía, te quiero tanto…!”


Isabel Duar. isapsicogranada@gmail.com

Las fuentes han sido sacadas de la Asc. Vía Láctea (grupo de promoción, protección y apoyo a la Lactancia, Zaragoza), Libro: “Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer” Christiane Nhortrup., Libro: “La ecología al comienzo de nuestra vida” María Jesús Blázquez, El dedo en la llaga, blog. Y de la experiencia personal de la autora (años y años para conseguir hacerme coleguita de la Cándida).

"Yo amo mi vulva" del Colectivo VULVALUCIÖN, Perú.




3 comentarios:

Carolina dijo...

Genial,muy completo. Muchas gracias!!!

Alicia dijo...

Estupendo: Tengo varias amigas acompañadas de la cándida a menudo y lo paso. Gracias Isabel

Anónimo dijo...

Por si le sirve a alguien, yo después de muchos años logré atajarlo con un producto homeopático "Albicansan D5" de Sanum, en gotas. Tres por la mañana en ayunas y otras tres por la noche antes de acostarse. Un saludo